Una precisiones al señor Raúl Vallés Labanda - Artur Quintana
franja | 19 Agost, 2005 17:39
En carta abierta dirigida a mi, publicada por este periódico el viernes 5 de agosto de 2005 (número 884) el señor Vallés califica de perogrulladas mis declaraciones en la entrevista que se me hizo en este mismo periódico (número 882). Decía yo allí que en la Franja Oriental de Aragón se habla catalán, que negar esto es como negar el holocausto de los judíos en la Alemania nacionalsocialista, y que los maestros en Argentina no enseñan con acento de Alcañiz – esto último era en un contexto para indicar que los maestros de catalán de la Franja Oriental de Aragón enseñan el catalán propio de Aragón, y no el de Valencia o Cataluña. Esas mis tres afirmaciones son, como muy bien dice el señor Vallés, perogrulladas, es decir evidentes. Recuérdese que Pero Grullo a la mano cerrada la llamaba puño, y no aragonés oriental. Resumiendo: al calificar mis afirmaciones de perogrulladas, el señor Vallés está afirmando que en la Franja Oriental de Aragón se habla catalán, que negarlo carece de sentido, y que el catalán que allí enseñan los maestros es el propio de Aragón.
Y sin embargo por hacer yo estas tres afirmaciones el señor Vallés me acusa de ser un agente vendido al imperialismo catalán -concretamente al de los señores Maragall y Pérez-Carod-Rovira. De ser ello cierto resultaría que también han sido agentes del imperialismo catalán todos los gobiernos españoles que a través del Ministerio de Educación financiaron a los funcionarios aragoneses que enseñaron catalán de Aragón -una lengua inexistente en opinión del señor Vallés- en la Franja Oriental desde 1984 hasta que Aragón tuvo competencias en Educación. En aquel momento les sucedieron como agentes del imperialismo catalán –en opinión del señor Vallés, claro está- todos los gobiernos de Aragón hasta la actualidad, tanto los de derechas como los de izquierdas, ya que dichos gobiernos, entre otras muchas acciones de idéntica orientación, han seguido financiando a los mencionados funcionarios para que continuasen enseñando en la Franja catalán. Se podría argumentar que los partidos políticos suelen actuar más por oportunismo, de acuerdo con la llamada razón de estado, que no en consonancia con la verdad. Ejemplos no faltan: es bien conocido el caso de un partido que en Aragón acepta el nombre de catalán para el idioma que se habla en la Franja, así como también para la lengua que se habla en Cataluña, donde no pretende imponer el nombre de, pongamos por caso, „español oriental“, pero niega que la lengua hablada en Valencia sea el catalán. En fin, se podría seguir arguyendo, que esa actitud en favor del catalán de la Franja por parte de los partidos de Aragón sea algo accidental, y que en cualquier momento puedan dejarnos en la estacada a todos los socios de la Iniciativa Cultural de la Franja, y a mí mismo, evidentemente, como únicos agentes del imperialismo catalán. Pues, en teoría sí podría ser. Pero ni en este poco probable supuesto tampoco estaríamos solos, ya que, por lo menos, nos acompañarían todos los profesores de la Universidad de Zaragoza, empezando por su rector y acabando por el profesor de catalán de Aragón. Sabido es que la Universidad no se deja regir por oportunismos ni razones de estado, sino únicamente por la búsqueda y la difusión de la verdad, y así será mientras estemos en democracia, que, de volver a la dictadura las cosas cambiarían. Prueba de la integridad de la institución universitaria se puede ver en el hecho que las universidades valencianas, pese a las presiones por parte de diversos partidos políticos a que se han visto sometidas, no han dejado de declarar que la lengua de los valencianos es el catalán. Como nadie que esté en sus cabales puede negar la integridad de la Universidad de Zaragoza, y dicha universidad en su labor de docencia e investigación declara que en la Franja se habla catalán, queda claro –en opinión del señor Vallés, sigo repitiendo, que no en la mía- que tanto esa universidad como yo mismo somos agentes del imperialismo catalán.
A la luz de la argumentación expuesta juzgue el amable lector si tiene razón o no el señor Raúl Vallés en calificar de agentes del imperialismo catalán no solamente a los citados gobiernos del Estado y de Aragón, sino también a la Universidad de Zaragoza y a mi mismo.
Artur Quintana i Font
La Comarca, divendres 19 d'agost de 2005