EUROPA PRESS. Lérida
El presidente de la Diputación de Lérida, Jaume Gilabert, responsabiliza al Opus Dei del acuerdo entre los obispados de Barbastro-Monzón y de Lérida por el que el leridano se comprometió el 30 de junio a devolver en 30 días 88 piezas de arte sacro,
un acuerdo que según él no compromete al consorcio del Museo Diocesano de Lérida, en el que se conservan las obras.
"Estamos hablando de una polémica que no es eclesiástica, que es política dentro de la Iglesia, es un tema del Opus. El Opus quiere que el Obispado de Barbastro crezca, quiere que tenga un buen museo. Es un tema político dentro de la Iglesia", afirmó Gilabert en declaraciones a la agencia Europa Press.
Según el presidente, "hace 20 años el Obispado de Barbastro era muy pequeño, tenía que desaparecer porque no tenía contenido". Sin embargo, "por la presión y la influencia del Santuario de Torreciudad, la Iglesia decidió coger las iglesias de la diócesis de Lérida que pertenecían a la provincia de Huesca y darlas a Barbastro para que el Obispado tuviera un contenido".
Gilabert se refería así a Barbastro, lugar de nacimiento del fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer, ciudad de la que se encuentra "a 15 kilómetros" el Santuario de Torreciudad, "el embrión del Opus". El presidente de la Diputación dijo que c
uando se acordó la segregación "aquí todo el mundo se calló, el obispo de aquí por obediencia eclesiástica baja la cabeza y políticamente la Generalitat de Catalunya y las instituciones no dijeron nada".
Insistió en que la
segregación de las iglesias de la diócesis de Lérida que pertenecían a la provincia de Huesca ha sido un caso único en España y puso como ejemplo al Obispado de Tortosa, del que es obispo el administrador apostólico de Lleida, Xavier Salinas que tiene parroquias en Teruel y en Tarragona. "Allí no pasa nada y en Barbastro sí y eso es porque a 15 kilómetros tiene Torreciudad, el embrión del Opus".
Según Gilabert,
como la Iglesia es una institución "muy jerárquica, muy rígida" y "es entendible el acuerdo entre los obispados". "Es lógico que al obispo de Lérida le sienten en una mesa con el obispo de Barbastro y le dicen que firme un documento" y
"la obediencia eclesiástica hace que lo firme", afirmó.
A partir de aquí,
"en el Consorcio del Museo de Lleida no nos sentimos en absoluto obligados a los acuerdos que hagan entre obispados. Desde el Segri, el Ayuntamiento de Lleida y la Conselleria de Cultura de la Generalitat", dijo.
El Obispado no ha comunicado el acuerdo
El presidente de la Diputación afirmó que el Obispado no ha comunicado al consorcio el acuerdo y tampoco los argumentos del Tribunal de la Rota por los que no ha admitido a trámite el recurso en el que el Obispado de Lérida pedía que tuviera en cuenta la documentación sobre la propiedad de las obras.
Sobre la entrega de las obras, Gilabert está convencido de que no ocurrirá.
"No pasará nada. Estas piezas están en un museo expuestas al público, como en todos los museos del mundo, están protegidas por una ley que las protege, forman parte de una colección museística".
"Aunque alguien se volviera lelo y dijera 'las hemos de devolver, las hemos de dar' --porque sería dar, no devolver
--, no lo podría hacer; no lo podría hacer ni el conseller, porque sería saltarse una ley aprobada por el Parlament de Catalunya", dijo Gilabert que insistió en que para que salieran las piezas tendría que cambiar la ley. "Y si cambia la ley, podrán salir las del Museo de Lérida, las del Museo de Vic, las del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y las de muchos museos", concluyó.
Litigio
El conflicto entre los dos obispados surgió en 1995 con la segregación de 111 parroquias aragonesas de la diócesis de Lérida, que pasaron a añadirse a la de Barbastro, que se comenzó a denominar Barbastro-Monzón y reclamó las obras de esas parroquias al Obispado de Lérida. Todas las resoluciones de la Iglesia --la primera, en 1998-- han sido favorables a Aragón.
El momento más complicado llegó en 2005, cuando la Congregación para los Obispos ordenó la devolución de las obras. El entonces obispo de Lérida, Francesc Xavier Ciuraneta, presentó un recurso de súplica en la Signatura Apostólica y a la vez pidió permiso a la Generalitat de Cataluña para devolver las obras. Obtuvo negativas en ambos casos.
Un año después, el Parlament de Cataluña aprobó una moción que proclamaba la unidad de la colección. También en 2006, Ciuraneta presentó el recurso en el Tribunal de la Rota Romana que ahora no ha admitido a trámite.
El 30 de junio, el administrador apostólico de Lérida, Xavier Salinas, y el obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, firmaron un acuerdo que remite al acuerdo de la Congregación para los Obispos de 2005 y establece el mismo plazo de entrega que entonces, 30 días.
Sin embargo, el Obispado de Lérida ha manifestado que no tiene intención de pedir permiso, al menos hasta septiembre, a la Conselleria de Cultura para disponer de las obras, trámite necesario porque están depositadas en el Museo de Lérida, entidad gestionada por un consorcio que preside el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras.
La Plataforma Cívica por la Unidad del Museo Diocesano ha convocado una manifestación para el próximo miércoles día 23 en Lérida, para reclamar que las obras se queden allí.