La Feria del Libro cerró ayer sus puertas a doce días en los que las letras han ocupado las casetas del Paseo de la Independencia. Y lo hizo con la fiesta de entrega de los premios literarios concedidos por el Gobierno de Aragón de la edición 2007. Al acto, asistieron, además de los premiados, Dolan Moor, José Miguel Gracia, Carmina Paraíso, Óscar Sipán y Óscar Sanmartín y Joaquín Lozano; María Victoria Broto, consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, que entregó todos los diplomas; Ramón Miranda, director general de Cultura; que ejerció de presentador de la gala; Pilar Navarrete, directora de la Biblioteca de Aragón; José Luis Acín, director del Centro del Libro de Aragón; Pilar Alcober, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza; César Muñío, presidente de la Asociación de Librerías; y Magdalena Lasala, presidenta de la Asociación de Escritores; así como un centenar de personas que llenaron la carpa.
Dolan Mor recibió el premio Miguel Labordeta por Los poemas clonados de Anny Bould por tratarse de un "libro compacto y unitaria". Mor agradeció el reconocimiento leyendo El viaje soñado, que dedicó a "todas las personas que aman un mundo ideal".
El Arnal Cavero (en aragonés) recayó en A escondeducas en l´alcoba, de Carmina Paraíso --que no asistió a la entrega-- por "la sencillez, intimismo, sensibilidad y frescura que denotan los poemas". El Guillem Nicolau (en catalán) fue para Dietari en groc de José Miguel Gracia Zapater, por así como por su"su brillante estructura interna de los poemas y la coherencia temática". El premiado agradeció que"consideraran mi poemario". Además aprovechó la cita para recordar que hace 3 años"la consejera Eva Almunia me dijo que la ley de Lenguas iba a salir, pero no me dijo cuando y ya han pasado 36 meses", así que invitó a Mª Victoria Broto a"dar buenas noticias".
El libro mejor editado del 2007 fue Leyendario. Critaturas del agua de Óscar Sipán y Óscar San Martín, coeditado por Tropo y la Expo, por la "pulcritud de su edición y la calidad de materiales, así por su unión de clasicismo y vanguardia". Los autores aseguraron que este premio es "la demostración de que se puede editar bien desde Aragón".
El premio a la trayectoria en el sector del libro fue para Joaquín Lozano porque "en su dilatada trayectoria profesional ha sido persona de consenso entre los distintos sectores del mundo del libro". El galardonado afirmó sentirse "sorprendido porque no sabía que hacer el trabajo diario fuera a significar tanto".
Mª Victoria Broto cerró el acto asegurando que la Feria es una forma de "acariciar los libros y eso es fundamental". Además, afirmó no haber leído los libros premiados pero prometió hacerlo. En referencia a las palabras de Gracia, informó que "le gustaría llevar la ley a las Cortes y que se aprobara por toz. Moltes gracies".
La entrega de los premios Labordeta, Cavero y Nicolau, broche de la feria
José Miguel Gràcia, Dolan Mor, Óscar Sipán y Óscar Sanmartín, y Joaquín Lozano recogieron sus galardones, en la última fiesta de las letras aragonesas.
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M.G. Zaragoza
El veterano escritor turolense José Miguel Gràcia le tiró un guante ayer a la consejera de Educación y Cultura, María Victoria Broto, y esta se lo cogió, pero solo a medias. Gràcia aprovechó su discurso de aceptación del premio Guillem Nicolau para reivindicar la aprobación de una Ley de Lenguas. Y lo hizo recordando con ironía que la anterior consejera, Eva Almunia, dijo hace tres años que era "cuestión de meses". "Los meses pasan y la ley no llega", dijo.
Broto no eludió el tema en su discurso pero, por si las moscas, ya no quiso hablar de plazos. "José Miguel, nada me gustaría más que llevar al Parlamento aragonés una Ley de Lenguas, y que tuviera el consenso de todos los grupos políticos", dijo para cerrar su discurso.
Esta fue la nota más destacada ayer del acto de entrega de los premios Miguel Labordeta de Poesía (Dolan Mor), Guillem Nicolau de poesía en catalán (José Miguel Gràcia) y Arnal Cavero de poesía en aragonés (Carmina Paraíso, que excusó su asistencia). En el acto se hizo entrega también de dos galardones que concede anualmente el Gobierno de Aragón, el correspondiente al Libro Mejor Editado en Aragón (que ha recaído en "Leyendario", de Óscar Sipán y Óscar Sanmartín), y el que distingue a toda una trayectoria profesional en el sector del libro en Aragón, que este año ha sido para el distribuidor Joaquín Lozano.
Todos ellos, como era de esperar, se mostraron muy satisfechos por los premios. Dolan Mor, poeta cubano afincado en Zaragoza, aprovechó el acto para leer uno de sus poemas, "El viaje soñado", y Óscar Sipán quiso recordar la breve pero intensa y exitosa trayectoria de su editorial, Tropo. "El año pasado visitamos la Feria del Libro de Pau y nos quitamos todos los complejos. Vimos que se podía editar con calidad en Aragón. Y así hemos ido trabajando. En 20 meses hemos publicado 17 libros. Este premio es muy importante para nosotros".
María Victoria Broto aseguró estar triste por la clausura de la feria, "porque ya me había acostumbrado a recorrer el paseo y curiosear los libros de las casetas. La verdad es que es todo un éxito que hayamos sido capaces de celebrar durante más de veinte años una actividad cultural de este tipo. Creo que la feria sirve para muchas cosas, pero sobre todo para darnos cuenta de que los aragoneses tenemos mucho que aportar al mundo del libro. Hay que postar por el universo de las letras".